La ruta de Cantalobos
El circuito temático señalizado se inicia en parking acondicionado a menos de 2 km. de la carretera A-222 entre La Hoz de la Vieja y Montalbán.
Con un recorrido de aproximadamente 45 minutos, la ruta permite al visitante hacerse una idea de la variedad de construcciones que se pueden encontrar en la región de Montalbán. Aparte de la casilla del Mas del Hambre de destacada factura, encontraremos cabañas en paredes con tejados por aproximación de hiladas, casillas de planta circular, cabañas rectangulares de varios tipos con tejados sobre vigas de madera, para resguardar a personas y animales, colmenares, un sinfín de paredes de contención de terrazas de cultivo y también digno de mención es el aprovechamiento de la zona húmeda del Barranco del Hambre: en las terrazas semicirculares del fondo se aprovechaba ingeniosamente la humedad para obtener algunas verduras y patatas que se consumían durante la estancia veraniega.
El Mas del Hambre

Los campos del entorno del Mas de Hambre al noroeste del barranco del Val, pertenecen en su mayor parte a la gente de Peñarroyas. Cerca del mas, la casilla del Mas del Hambre, situada en un rincón que se beneficia de la clemencia de un pequeño microclima, puede corresponder a la construcción más antigua. Parece que las terrazas que la rodean y la casilla anexa, ésta incluida en la pared de contención, se han edificado a posteriori.
Muchos grabados se encuentran sobre las piedras, sobre todo iniciales, pero desgraciadamente ninguna fecha. El grabado latino de la jamba, hecho seguramente por un erudito, nos puede llevar a un tiempo pretérito bastante antiguo (final del siglo XVI o XVII).
A partir de entonces, la zona de Cantalobos fue territorialmente organizada y poco a poco se edificaron las terrazas de cultivo alrededor de la casilla, así como las cabañas. Más tarde se terminaron de construir, a partir de los corrales, los pajares del Mas del Hambre y la era de trillar.
La técnica de la piedra seca
Imagen relacionada con la noticia
La técnica de la piedra seca no utiliza ningún mortero ni material de ligazón. La estabilidad de las obras se obtiene mediante el ajuste de los bloques entre ellos por equilibrio de las medidas, el peso y las presiones. Según las regiones, las épocas, las costumbres locales, la materia prima se encuentra sin tallar, desvastada o descuadrada. La utilización de calzadura de tierra o arcilla se utiliza también en algún tipo de construcción. El papel de este elemento mineral es el de rellenar los intersticios y no de asegurar la ligazón del edificio. La cubierta de las obras puede ser de piedra colocadas en seco o enganchadas a un armazón (saledizo o losas sobre vigas, por ejemplo), con materias vegetales (vigas y ramas o bálago / paja), de tierra (capa sobre armazón leñoso), o en tierra cocida (tejas). Estos recubrimientos se colocan sobre el aparato en seco. No tienen ninguna función estabilizadora sino una función protectora para el edificio y los usuarios.
La puesta en marcha de la técnica se hace sin cambio radical de la morfología de los terrenos y de los recursos naturales, sin transporte de los materiales desde puntos alejados, sin transformación notable de estos materiales, con la fuerza humana como energía principal. Para saber si una construcción es de piedra en seco tiene que cumplir estas premisas: que la piedra sea del lugar de la construcción (que no haya sido transportado de ningún otro lugar), que el peso de la misma pueda ser levantada por no más de dos personas, que no esté tallada y que no tenga armazones de contención que aseguren su estabilidad.